Biografía

Nació en República Dominicana en 1949, y estudió medicina en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Pero su interés por la investigación se fortaleció cuando realizó un postgrado en Cirugía Cardiovascular en la Academia de Ciencias de Moscú, de la Unión Soviética. Al regresar a Santo Domingo, se dedicó por completo a sus investigaciones a la vez que impartía clases en la UASD.

Actualmente, continúa con sus investigaciones científicas y aún no ha abandonado la docencia debido a las trabas que encuentra en su país para el desarrollo de la ciencia: “Este es un país de renta media, aquí cuando haces una investigación científica tienes que tener un alto sentido de la pertinencia de esa investigación”. “Lo menos que piensa la gente es que aquí se pueden hacer descubrimientos en el área de medicina”.

 

Descubridor del Tríceps de Soldevila y el Tendón de Soldevila.

¿QUÉ HIZO?

Lo que encontró Soldevila es que los supuestos tres músculos independientes que se hallan en nuestros glúteos no son tales, sino un único músculo (lo que reducía el número de músculos del cuerpo de 512 a 509). Para ello practicó disecciones en las nalgas de unos 50 cadáveres. También descubrió que el tendón del extensor común de los dedos de los pies se divide en 5 y no en 4 tendones como se creía hasta la fecha, gracias a la disección de la región de la pierna de 23 cadáveres conservados en formol y fenol.

Soldevila no podía creer que nadie antes que él hubiera advertido estos dos errores tan obvios, así que no comunicó sus descubrimientos hasta pasados 10 años, temeroso del impacto que éstos causarían en la comunidad científica: “Todos iban a pensar que yo estaba loco. Y cuando finalmente lo llevé a la Academia de Ciencias en República Dominicana, me dijeron que aquí nadie podría evaluar lo que yo estaba presentando.”

De modo que, para que lo tomaran en serio, Soldevila tuvo que presentar sus descubrimientos ante el Instituto de Anatomía de la facultad de medicina de la Universidad René Descartes de París. Esto sucedió en febrero 2006, ya entrado el siglo XXI, cuando era imposible creer que todos los libros de anatomía del mundo estuviesen equivocados.

 

MÚSCULOS SOLDEVILA.

Casi el 40% del peso del hombre corresponde a la musculatura (en las mujeres es el 20%), de manera que los músculos son sumamente importantes para todos nosotros. Soldevila pasará a la historia por sus músculos, aunque no los resultantes de interminables sesiones en el gym, sino los de su ojo escrutador capaz de ver lo que para todos fueron siempre invisibles.

Los astrónomos bautizan los cuerpos celestes que descubren con su propio nombre o con alguno que les apetece (por eso existen asteroides como el MrSpock, clara inspiración de Star Trek). También los biólogos llaman a las nuevas especies animales de las formas más caprichosas (por eso existe la Calponia harrisonfordi, en honor al actor Harrison Ford). De manera que no es extraño que se haya decidido llamar Soldevila a los nuevos músculos hallados por el cirujano: el Tríceps Soldevila y el Tendón Soldevila (los estudiantes agradecerán que ambos se llamen igual a la hora de memorizarlos para un examen).

 

SU LEGADO.

El descubrimiento de Soldevila pone de manifiesto que la ciencia siempre está y debe estar en movimiento, y que a pesar de que todos estemos convencidos de que algo es de una manera y no de otra, debemos investigarlo y comprobarlo todas las veces que lo creamos conveniente. Porque la ciencia nunca se esculpe en mármol sino en arcilla, y son las manos de los científicos, con sus mentes siempre inquietas, las que les dan cada día una forma nueva, cada vez más próxima a la verdad. Para ello, sin embargo, son necesarios medios, tal y como reclama Soldevila.

A pesar de todo, el tesón de Soldevila es inmune a las dificultades, y en la actualidad ya tiene en marcha 4 nuevos hallazgos que tal vez algún día deban también incorporarse a los libros de anatomía.